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miércoles, 16 de marzo de 2016

"Hombres sin mujeres" de Haruki Murakami

  "Décimo libro del año"

   
   ¡Ay Haruki Haruki!, me gustaría saber cuándo fue el momento exacto en el que caí en las trampas de este hombre.

   Ya sé que es el segundo libro que reseño de el prácticamente en el mismo mes. Bueno, es una de mis adicciones y como toda adicción existen los momentos de recaída. Entonces conténganme si es necesario y no me juzguen.

   “Hombres sin mujeres” es para quienes venimos leyendo la obra de este, prolífico hasta el hartazgo escritor, la expresión máxima de una de sus costumbres “literarias” podría decirse. Relatar la vida solitaria de sus personajes hombres protagonistas.

   Murakami lleva este aspecto de escritura como su caballito de batalla. Pareciera ser que el hombre está en su salsa. Lo curioso de esto es que logra de alguna manera (seguramente nada librado al azar) reinventarse y entregar un relato fresco sin perder el estilo al que nos tiene acostumbrados hace tiempo. Una prosa poderosa e hipnótica.

   Este libro tiene siete cuentos. Muchos guiños. Para empezar el título. No lo sabía pero está inspirado en una obra de Ernest Hemingway. Luego de leerlo quise investigar más y me surgió una profunda necesidad de saber cómo describe el propio Haruki el proceso de creación de “Hombres sin mujeres” (no me había pasado con ninguno de sus otros libros).

   Encontré una nota en uno de los diarios más importantes de mi país y además mi favorito “Pagina 12”. Dentro de la sección literaria un periodista analizó esta obra con impresiones personales de cada cuento y además incluyó una cita del propio Murakami, palabras que dio a la revista “The New Yorker” cuando le preguntaron por la génesis del libro:


   “Lo que me interesaba retratar en estos cuentos es, en una palabra, el aislamiento, la soledad, y lo que significa desde un punto de vista emocional. El título fue lo primero que me atrajo y, por supuesto, se lo debo a Hemingway. Una vez que tuve eso claro, las diferentes historias fueron surgiendo una a una y sin esfuerzo. Cada una de ellas brotando de las vibraciones producidas por ese título. ¿Por qué Hombres sin mujeres? No lo sé. De un modo u otro, el título hundió sus raíces en mi mente del mismo modo en que una semilla arrastrada por el viento acaba germinando en un campo”.


   Creo que cada palabra escrita durante toda su obra, no solamente en este título en particular, encaja fielmente con la reflexión que acabo de citar. Este autor se conoce muy bien, sabe lo que quiere lograr y los medios que utiliza los plasma de una manera magistral.

   Otra de las cosas que pueden gustarte de él es el protagonismo que le da a la música en sus historias. Puntualmente en este libro hay dos cuentos con guiños a Los Beatles, “Yesterday” y “Drive my car” este último fue mi favorito sin dudas, su historia, el personaje femenino que acompaña al protagonista es increíble muy bien desarrollado. Imponente. No quiero agregar más descúbranlo por sí mismos.

   “Un órgano independiente” es de lo más fuerte y conmovedor. Lo curioso es que parte de un personaje frívolo. Un cirujano plástico, un Casanova que cae en una trampa vilmente.

   Luego están Sherezade un guiño a “Las mil y una noches”, “Kino” un tanto autobiográfico ya que el escenario es un jazz-bar, sigue “Samsa enamorado” con una referencia a “La metamorfosis” del gran Kafka y por último la historia protagonista “Hombres sin mujeres”.

   Me callo la boca y me despido con esto.


   “En eso consiste perder a una mujer. Y en ocasiones perder a una mujer supone perderlas a todas. Así es como nos convertimos en hombres sin mujeres.”

lunes, 7 de marzo de 2016

"Los años de peregrinación del chico sin color" Haruki Murakami

   ¡Buenas lectores!


   He vuelto a esto de las reseñas, me tomé unos días de vacaciones en los que decidí desconectarme un poco dado que en mi país estamos en verano.

   Quise alivianar un poco la lectura por eso seguí con la rutina de un libro a la semana pero esta vez elegí un libro mediano y dos libros cortos para ponerme al día con ustedes y reseñar los tres al regresar así acoplarme y continuar con el ritmo (también con el propósito) que pretendo y no parar.

   Murakami apareció en mi vida hace por lo menos hace cinco años por dos frentes distintos curiosamente.

   Por un lado gracias a una persona de mi familia que me lo recomendó porque lo tenía fascinado, y un tiempo después, con la llegada de una nueva persona que también cargaba con esta fascinación de la que al parecer es difícil salir airoso.

   “Los años de peregrinación del chico sin color” es hasta ahora mi libro favorito de Haruki Murakami. Tengo varios libros de él, pero este en particular me hipnotizo de una manera más profunda que el resto.

   Su prosa tiene un poder increíble. Lo primero que pienso cuando recuerdo lo que he leído de él es en la obsesión que tiene con la música y con el describir la rutina del hombre joven japonés solitario. Estos son dos elementos que a mi entender resaltan de una manera maravillosa.

   Los personajes son entrañables y complejos (por lo menos en los libros que pude leer), uno siente ganas de querer protegerlos. Existe una gran cuota de problemas de autoestima, miedos y hasta patologías en cada uno de ellos que los hace muy palpables y reales. A veces Haruki utiliza un personaje superficial y frívolo para jugar con lo opuesto y resaltar la complejidad del o de los protagonistas, eso me encanta.

   Esta historia cuenta a Tsukuru Tazaki en su juventud, en el presente ya es un hombre de treinta y seis años abocado a la ingeniería de trenes y estaciones. Pasión que descubre en su adolescencia. Una persona de su actualidad despierta en él un episodio traumático que tuvo lugar en sus años como universitario y que creía haber resuelto.

   Dieciséis años atrás su grupo de amigos, de la adolescencia, decide dejar de frecuentarlo. Sin ningún tipo de indicio ni explicación. No querían volver a verlo.

   Desde la primera página el narrador te invita a ser cómplices  y observar el camino que recorre Tsukuru para identificar este significativo interrogante.

   Si tuviese que remarcar y/o criticar algún aspecto de Murakami es que no es una lectura que se pueda encarar en cualquier momento, es decir, si venís un poco desanimado por algunas cuestiones de la vida créeme que este autor no es una buena elección.

   Llegué a la conclusión de que a Haruki se lo disfruta plenamente cuando te encontrás envuelto en un aire de optimismo. De lo contrario, los cuestionamientos existenciales y los temas recurrentes que explota de manera magistral, tocan la fibra interior que esté más débil dentro tuyo en ese momento.


   El porqué del título y la relación que tiene con la historia es algo muy interesante de descubrir, se los dejo todo a ustedes.       

jueves, 4 de febrero de 2016

"Heridas abiertas" de Gillian Flynn

   "Quinto libro del año"


   Thriller, policial y suspenso. Todas las características que no busco al leer un libro. Gillian Flynn pasó a ser una pseudo excepción luego de ver “Gone Girl” (traducida como “Perdida”) hace un tiempo. La película cuenta con el guión de la autora y junto a la dirección de David Fincher el combo es infalible. Por estos días tuve la oportunidad de leer algo de ella y no lo dudé a pesar de mis fuertes resistencias al género.

   “Heridas abiertas” es la primera novela de esta autora, consagrada para algunos y avisado de antemano en la contratapa de esta edición, como “la nueva maestra del thriller psicológico”. Definitivamente si hay algo que destacar de esta obra es la carga psicológica con la que cuenta que por momentos hizo que me sintiera incómoda con lo que estaba leyendo.

   La historia está contada en primera persona, uno va descubriendo todo a través de Camille Preaker una periodista  enviada a su ciudad natal para cubrir una serie de asesinatos para el diario donde trabaja. Esto enfrenta a Camille directamente con su pasado cosas que logró dejar atrás refugiándose en una gran ciudad, recuerdos de su hermana muerta. Volver significaba pasar unos días en la mansión donde creció y donde todavía sigue viviendo su madre, una mujer muy fría, manipuladora, doble cara, una para sí y los suyos, otra para el resto del pueblo.

   Los personajes me resultaron excelentes, a mi entender no caen de lleno en los estereotipos más comunes de pueblerinos yankees, tienen la cuota justa de previsibilidad en los prejuicios y luego viran hacia otra dirección muy diferente. Los sentimientos y diálogos de los personajes son de lo mejor. No diría que sea una tarea inmediata el poder identificarte con ellos, pero sí a muchos los empecé a sentir cercanos a medida que la historia avanzaba. Son muy cinematográficos, me gustaría que se hiciese la película.

   Cuenta con un relato muy atrapante (propio de la exigencia del género), por la profesión de la protagonista hay mucha tela para cortar en este sentido, el re-descubrir de lo que alguna vez conoció pero ahora desde una perspectiva profesional que no puede desligar de lo emocional. Ejercicio que intenta incorporar la protagonista, a veces con éxito y otras no.

   La idea es muy buena tiene varias vueltas de rosca, que si bien te dan a pensar que hay aspectos y patrones ya vistos, se notan ingredientes muy propios que la hacen despegar de todo lo parecido dentro del género ya sea en formato libro o cine.

   Tengo que admitir que sentí miedo leyendo este libro, si, que se le va a hacer. No soy una persona asustadiza, muchos pueden dar fe de eso, lo que sucedió es que el ritmo de tensión que maneja Flynn es excelente, te va como apretando, por momentos me descubría abriendo más de la cuenta los ojos hasta hice ademanes de cerrar el libro y salir al patio donde podía refugiarme a la luz del día. Patético lo sé.

   Definitivamente mis reacciones y el disfrute con este libro hicieron que deje de ser tan pedante e insolente y empiece a respetar un poco más al género.


   No se extrañen si en muy poco tiempo me ven nuevamente reseñando un thriller…

jueves, 21 de enero de 2016

"Un mundo feliz" de Aldous Huxley

  “Tercer libro del año”


   “Un mundo feliz” no fue un libro que yo quisiera tener. Formó parte de una lista (bastante negra) de libros que debía leer por obligación para la carrera de profesorado de lengua y literatura, una de las carreras que he abandonado obviamente. Por supuesto el libro fue migrando conmigo por ahí y jamás sentí culpa por no leerlo. Tenía por lo menos dos buenas razones para no hacerlo, primero por imposición, la rebeldía me lo impedía. Segundo, por el tipo de género, las novelas de anticipación no eran de mi agrado y menos las de ciencia ficción. Lo terrenal me define necesariamente.

   Con lo primero que uno se encuentra al comenzar el libro es con una especie de visita guiada de la mano de los protagonistas, te convertís inevitablemente en un visitante y te encontrás “turisteando” por este lugar sin previo aviso.

   Si tuviera que dar alguna advertencia al que se adentre en esta obra, probablemente sería que encare las páginas con la mente absolutamente en blanco, no hay otra opción que leerlo dejando lo más lejos posible todos nuestros pre-conceptos sociales, ya que estamos frente a una “filosa sátira del mundo contemporáneo” como sabiamente lo señala en la contratapa de esta edición. Una buena muestra de eso es este fragmento del tercer capítulo, en el que me vi reaccionando con una carcajada:

   “- El hogar, la casa- unos cuantos cuartos pequeños en los cuales se amontonaban un hombre, una mujer periódicamente embarazada y una lechigada de críos de todas las edades. Ni aire, ni espacio: una cárcel insuficientemente esterilizada; obscuridad, enfermedades, hedores.
   (Tan viva era la evocación del Inspector, que uno de los jóvenes, más delicado que los otros, se puso pálido solo de oírlo. Y estuvo a punto de sentir nauseas).”

  Hay muchos fragmentos como este donde el autor impone despiadadamente, pateando el tablero, las reglas en las que se basará la historia. Este rasgo pseudo autoritario de Huxley me gustó mucho. Lo hace responsable de mi inédito interés por este género.

   El relato cobra una fuerza y consistencia palpables con el avanzar de los capítulos, cada uno con un planteo explicito o implícito haciendo que, antes de dar el salto al siguiente capítulo, el lector no tenga más remedio que pensar (unos segundos por lo menos) en lo que acaba de leer y en como toda esta información libra una batalla contra los conceptos e ideas más profundamente arraigados durante toda su vida y hasta el momento de leer esta atrevida historia.

   Este hombre pasó de ser un autor impuesto por un programa académico, a ser un autor al que le dedico felizmente una reseña para mi blog.

   Me llevo grandes propuestas para pensar, puntos de partida desde una perspectiva desconocida y original. Los personajes tan bien definidos despiertan la necesidad de tomar partido por uno u otro, es muy fácil (o por lo menos para mí lo fue) empatizar con ellos en muchos momentos de la historia que resultan tan distintos a las situaciones cotidianas que nos tocan vivir en el contexto de esta vida.

   A. Huxley te da a conocer un mundo distópico muy atractivo y crudo.

   Solo puedo pensar, después de este autor, en: “¿Qué haría yo si…?”.   
  

   

jueves, 14 de enero de 2016

"Una samana en la nieve" de Emmanuel Carrère

   "Segundo libro del año"


   Este libro buscó chocarse conmigo hace más o menos quince años. Con mi familia nos mudamos a un departamento en un segundo piso al que se accedía por una única escalera, estrecha, gris, no inspiraba nada de belleza ni confianza, su único atractivo era lo que me estaba esperando al final de ella. Antes de que terminara y uno se topase con la puerta de entrada, dos o tres escalones antes del descanso, estaba este libro abandonado, ahí nomás en el suelo, vilmente.

   Por ese entonces era el año 2001 y estrenaba catorce años (bastantes menos, quince para ser exactos, todo un número). Sentí la necesidad de agarrarlo, sacudirle la tierra de la portada, emprolijarle las hojas dobladas. Empecé a leerlo primero por lástima e inmediatamente por placer.
   Una semana en la nieve es un libro ligero, en su forma de lectura y literalmente ligero ya que esta edición es muy liviana realmente. Me encantan las ediciones en las que, encontrando una posición perfecta, uno ni siquiera nota que tiene un libro en la mano porque no demanda nada de fuerza sostenerlo.

   El protagonista es Nicolás un pequeño de ocho años. Con un narrador omnisciente el autor nos muestra e invita al mundo de la imaginación de este niño. La relación con sus padres, los cuestionamientos que aparecen contra su voluntad y con ellos el miedo, a ser expuesto, a llamar la atención.

   La historia transcurre en el contexto de un viaje, de una semana, a la nieve, para aprender a esquiar con sus compañeros de curso. Esta experiencia es simple para muchos, para Nicolás se traduce en situaciones de tensión. Su padre, vendedor de prótesis médicas, con la excusa del inminente peligro presente todo el tiempo, cubre permanentemente a sus hijos con un manto muy pesado de sobreprotección dificultando que la personalidad de Nicolás empiece a salir a flote. Es tanta la sobreprotección que este padre no puede concebir que su hijo viaje en un autocar con sus compañeros para llegar a destino, por lo tanto él mismo se encarga de llevarlo en su auto donde nada malo puede pasarle, donde lo protegería de un inevitable accidente de tránsito como el que sufrieron aquellos niños hace unos días y anunció la televisión con tanto énfasis.

   Las cosas en su familia eran así, por momentos Nicolás estaba de acuerdo, las consideraba adecuadas, pero había otros en los que le suponía un momento de exposición para con sus pares, las burlas estaban ahí y debía hacer todo lo posible por no despertarlas.

  Emmanuel Carrère necesitó de muy pocas palabras (quizás sea lo breve algo que criticar) para plasmar este viaje gráfico dentro de la consciencia e imaginación de su pequeño protagonista. Invita a pensar en el mundo de los niños, en su papel de espectadores al nosotros, los adultos, ser los permanentes tomadores de decisiones. Todo repercute en ellos, nuestras palabras, gestos, acciones y hasta miedos heredados.


  “Una semana en la nieve” me dejó pensando en que todos las visiones son igual de importantes. A veces ponemos a los más pequeños en un peldaño por debajo nuestro sin tener en cuenta que su visión de las cosas es válida porque va de la mano de un sentimiento que merece ser respetado y en el mejor de los casos incluido.

viernes, 1 de enero de 2016

"Una lectora que busca disciplina"

Lectora indiciplinada
    ¡Feliz 2016 lectores!

    ¡Bienvenidos! Arrancando bien tempranito este nuevo año, ahora, justo ahora, estoy chocando mi copa con mis seres queridos, mirándolos a los ojos con la ganas que trae un nuevo comienzo. Borrón y cuenta nueva gente, cada año tiene esa genialidad.


    Debo admitirles, antes que nada, que esto fue pensado primero para facebook, pero por decantación y voluntad también estoy acá.


    ¡Qué emoción! Siempre quise hacer un bog, estaba segura que iba a ser de fotografía, otro de los hobbies que me hacen feliz.Ya vendrá.  Es tiempo de este proyecto.


    Bueno, no quiero irme por las ramas: concretamente lanzo este blog para lograr autodisciplinarme en la lectura, sí, considero que ésta debe ser disciplinada. De hecho, ahora que lo pienso bien, es el único orden en mi vida que prefiero tener.


    "Siete días, un libro" nació una tarde de diciembre extremadamente calurosa, treinta y tres grados a la sombra. Terminaba de leer el excelente libro "Tiene que ver con la furia" de Luis Mey y Andrea Stefanoni. Intercambié unas palabras con Luis por facebook sobre mi experiencia leyéndolo y pensé que necesito darme más posibilidades de toparme con obras así. Entonces me dije: "para eso, no queda otra que leer más”. Por eso mismo, desde el minuto cero del 2016 arranco este proyecto con vos del otro lado de la pantalla de tu computadora, Smartphone, tablet, netbook, notebook, lo que sea es más que bienvenido.


    Sé que hay muchos blogs que hacen reseñas de libros y muy buenos por cierto, pero eso no me detiene ni me preocupa al contrario, me nutre de buenas y diversas opiniones. Disfrutar de un libro y compartir tu opinión no es algo original, todo el mundo lo sabe, existe desde que hubo algo que fue leído. No intento ser una trasgresora, ni una intelectualoide. Mi premisa es ser siempre fiel a lo que me nace hacer.


    Hace un tiempo pasó por mi cabeza la idea de ser booktuber por la inmediatez que te da youtube y la precisión que te da una imagen, pero la verdad es que eso no soy yo, me da mucha vergüenza, no puedo verme haciéndolo. No soy una persona tímida ni acomplejada para nada,cualquiera que me conozca puede dar fe de eso, simplemente no creo que sea el camino en el que me siento más cómoda. 

Afortunademente, ese tipo de exposición no es para todos.

    Sigo a varios booktubers, es hermoso ver como te muestran las portadas de los libros, nuevitos en su mayoría, y lo acompañan con un relato cargado de tanta pasión, es conmovedor.


    Una vez un profesor de la carrera de analista de sistemas, carrera que abandoné porque no tenia nada que ver conmigo, dijo: “No hay nada más lindo que ver como te explican sobre algo o como hacer algo como los programas de cocina por ejemplo”. Esa frase me quedó grabada durante años y creo que se ajusta a todo esto de hablar sobre los libros y dar nuestra opinión porque en eso estamos nosotros, en esa explicación llevamos la pasión y el placer por lo que nos gusta.


    A mi me gustan todos y cada uno de los libros que tengo la oportunidad de leer, me apasionan desde que leí por voluntad propia siendo una nenita de primaria “El príncipe feliz” de Oscar Wilde.

Como te dije más arriba: ¿Me acompañás en esta búsqueda de la tan ansiada "disciplina para leer"?

    ¡Buena lectura!

    Naty.
7 días,un libro.
7diasunlibro@gmail.com